I
Probablemente por mi entorno social reciente y por mis búsquedas espirituales y esotéricas recientes, la ayahuasca y las plantas de poder son algo que ha atrapado mucho mi interés.
Muchas personas queridas me han contado experiencias personales y en redes sociales he visto diversos comentarios de músicos, brujas, magos, mujeres y hombres chamanes y tarotistas que cuentan su experiencia o comparten cuál es el mejor camino para acercarse a las mismas.
En diciembre de 2024, Netflix estrenó el documental En la nave del encanto, donde el actor Pedro Alonso (Berlín en la serie La casa de papel), en compañía de su equipo, recorre distintas partes de México para explorar algunas tradiciones chamánicas originarias y/o que se pueden practicar en México.
Y recientemente llegó a mis manos el libro Abuela Ayahuasca. Medicina vegetal y el cerebro psicodélico de Christian Funder.

II
Nueve son los capítulos que conforman este libro escrito por Funder.
La Iliana del Alma, primer capítulo del libro, sirve para hablar de la planta desde todas las perspectivas de la planta: origen, nombre, forma y tipo de la planta, leyenda, preparación, cómo trabaja la planta en el cuerpo humano, entre otras características. De este capítulo compartiré unos fragmentos que sirven para dar un poco de luz:
- Ayahuasca es una palabra derivada del antiguo idioma quechua, hablado por los indígenas de los Andes y las tierras altas de Sudamérica. Aya; se traduce como “alma”, “muerte” o “espíritu”. Huasca; significa “liana” o “soga”. En consecuencia, ayahuasca quiere decir “liana del espíritu”, liana del alma” o “liana de los muertos”. Esto es resultado de la experiencia que ocurre frecuentemente tras la ingestión de este brebaje vegetal: el alma se separa del cuerpo físico para internarse en un ámbito trascendental. Se dice que beber ayahuasca implica “un regreso al vientre materno, a la fuente y origen de todas las cosas”.
- Se afirma que la ayahuasca no sólo es uno de los alucinógenos más sagrados, sino también un medicamento reverenciado. Los pueblos indígenas del Alto Amazonas la llaman la medicina. Los maestros que la cultivan son considerados mediadores divinos y sagrados en la cultura indígena, y establecen contacto con los espíritus a través de plantas medicinales como la ayahuasca.
En El cerebro psicodélico, segunda sección del libro, el autor habla de esta planta sagrada desde una perspectiva científica y filosófica:
- Huxley creía que los humanos tienen una vaga conexión con un yo superior, una parte de uno mismo que está enlazada con el universo —la “inteligencia libre”, como él la llamó—, aunque este vínculo no es accesible para la mente controlada por el ego, y quizá ni siquiera es apropiado si uno tiene que funcionar en un mundo competitivo como el nuestro.
- Los integrantes del pueblo huichol han dicho siempre que el mundo que vemos no es sino una ilusión y que las plantas sagradas, como la datura, nos ofrecen los ojos para ver el mundo real. Platón describió el reino de las formas eternas como algo que solo puede ser visto por quienes participan de la mente divina, y los textos mayas hablan de un velo que evita que veamos la verdadera naturaleza de la realidad.
En el apartado tres: Medicina de la selva; Funder explica cuáles son los malestares que la Ayahuasca puede curar o disminuir su afectación, con base en investigaciones científicas: depresión, adicción, trastorno de estrés postraumático (TEPT), neurogénesis (Alzheimer, Parkinson y Huntington) y heridas ancestrales (traumas, heridas o miedos heredados):
- …la integración conlleva sanación, y la ayahuasca rara vez se niega a colaborar con quien la ingiere. En algunas tribus indígenas, la ayahuasca también es conocida como “doctor espiritual”, porque nos fuerza a enfrentar todas las emociones y experiencias que hemos reprimido y olvidado, para bien o para mal. Aunque este proceso es difícil, suele ser necesario si deseamos retomar el estado normal de la tranquilidad.
- Respecto a la naturaleza de las adicciones, los chamanes tienen una perspectiva distinta de la que defiende la psiquiatría occidental. Ellos aseguran que quien tiene una adicción sufre de un desequilibrio espiritual. Su alma está enferma y su corazón débil. El “río de la vida” no fluye correctamente por el cuerpo. Las milagrosas habilidades chamánicas de sanación son resultado, por lo menos en parte, de su visión holística del ser humano. Los chamanes saben que mente y cuerpo no son entidades separadas, y que la parte espiritual del individuo juega un papel importante en su salud.
La cuarta parte del libro: Aventuras hacia lo desconocido contiene una serie de narraciones y/o relatos de personas que han tenido alguna sesión de Ayahuasca. Funder, en un afán de ofrecer imparcialidad, permite que el lector conozca tanto experiencias positivas como negativas.
Dominio sin sentido, la quinta parte del libro ofrece una serie de datos muy importantes donde la ciencia le da razón a la sabiduría chamánica: la naturaleza tiene conciencia y algunas plantas han presentado varios signos de inteligencia: comunicación entre plantas para informarse sobre bacterias o bichos que las estén dañando, aprendizaje de experiencias y su aplicación a posteriori, entre otras cosas.
En Ayahuasca y chamanismo, sexto capítulo del libro, Funder profundiza sobre el papel de los chamanes que trabajan con la ayahuasca y la importancia de esta planta en la tradición cosmogónica de los pueblos indígenas del Alto Amazonas:
- …al principio la religión estuvo basada en el acceso de los pueblos tribales premodernos a las realidades numinosas, mediante estados de éxtasis inducidos por varias prácticas. Luego, esas prácticas religiosas evolucionaron al ritual; más tarde se les elaboró simbólicamente, evolucionaron al mito y, finalmente, se convirtieron en religiones racionales gracias a la teología y secularización. No obstante, Whitehead argumentó que todo tiene sus raíces en la ceremonia y la experiencia. El fundamento de la relación es la dimensión práctica de la espiritualidad, de la participación del individuo en la realidad mística.
- …a lo largo de la historia, y casi cualquier religión tiene fundamentos chamánicos. El chamanismo es una práctica universal de misticismo, con una cosmología subyacente que trasciende las diferencias culturales y precede a la religión.
- Eliade argumentaba que los chamanes podían ser caracterizados con base en su capacidad de lograr un cambio en la conciencia, gracias al cual el individuo obtiene acceso a otro ámbito de existencia. Se cree que el alma abandona la forma corporal para aventurarse a un vuelo mágico por los cielos o descender al inframundo y entablar relaciones con los espíritus. Eliade concluyó que este era el elemento clave del chamanismo: las técnicas extáticas del practicante chamánico. Los chamanes emplean diversos métodos para lograr este cambio en la conciencia, como la danza, la percusión de tambores, la ingestión de plantas psicotrópicas, fumar, entonar cantos, meditar o ayunar.
- Los chamanes actúan como mediadores entre su gente y la divinidad, y muchas veces funcionan como sanadores en sus comunidades. La recuperación de la salud física depende en gran medida de la restauración del equilibrio de las fuerzas espirituales que están en el interior de la persona.
- En comparación con los chamanes normales, los ayahuasqueros se apoyan en la medicina para generar conocimientos y curación. El ayahuasquero dotado ingiere la ayahuasca para explorar las aguas de nuestro ser colectivo y desarrolla una “segunda perspectiva” que le permite ver la causa de la enfermedad. Luego, el ayahuasquero (o ayahuasquera) se pone en sintonía con la fuerza mágica de la energía que impregna todas las cosas, y la redirige para sanar al paciente afectado.
En el séptimo apartado: La ayahuasca en mis venas, Funder ofrece al lector su propia experiencia al vivir el ritual de la Ayahuasca; donde de igual manera uno puede ver los momentos buenos y malos que vivió el autor.
Reintegración, penúltimo capítulo del libro, explica cuáles son las mejores formas para aplicar la experiencia de la Ayahuasca. Aquí el autor deja en claro que el proceso puede durar un día, semanas, meses o años, pues los mensajes podrían seguir llegando:
- El procedimiento lleva tiempo. El proceso de integración no es menos importante que la experiencia psicodélica misma y puede, en última instancia, ser el factor que decida si la aventura psicodélica tiene un impacto positivo o negativo en la vida.
- No existe una manera correcta de realizar la integración. Es verdaderamente única en cada individuo, lo mismo que la duración del proceso. Para algunas personas puede tardar semanas; para otras, varios años, y para algunas más puede ser un esfuerzo que abarque la vida entera.
El último capítulo: Hijos de Gaia plantea, cómo la experiencia con plantas sagradas; podría ayudarnos a replantear nuestra relación con la naturaleza, pues al percatarnos de la gran sabiduría que posee y nos ofrece a través de ciertas plantas, quizá aprenderíamos a cuidarla más:
- Hemos olvidado qué es la religión. Su origen está en el deseo que tiene el corazón humano de conectar con algo más grande que él mismo. La religión no tiene que ver con el conocimiento, sino con la experiencia y la transformación que tiñen el alma con hermosos colores, que luego reflejan el mundo. Hemos cercenado nuestro cordón umbilical chamánico, el cual nos conectaba con lo divino, y ahora solo nos quedan las anécdotas y palabras para recitar y ensayar.
- El chamán no tiene miedo de ver qué ocurre si presiona un poco los frágiles muros que hemos construido en un vano esfuerzo por hacer que la realidad sea comprensible. A los occidentales no nos gusta enfrentarnos con nuestra ignorancia cósmica. Apreciamos nuestros frágiles muros. El chamán ha aprendido que el mundo no es lo que parece; por nuestra parte, preferimos calificarlo de psicótico antes de preguntarnos si no seremos nosotros quienes vivimos en un paraíso de tontos.
Como complemento, Funder ha agregado un conciso apéndice donde habla de otras plantas de poder que son utilizadas por los chamanes del mundo, pero en especial del continente americano: Hongos mágicos (Niños santos), Trompeta del diablo (Datura), Luz de la tierra (Amanita muscaria o matamoscas), Mensajero divino (Peyote) y Cacto de San Pedro.
III
En la industria editorial existen un sinfín de libros que abordan los temas de chamanismo y plantas de poder; algunos lo hacen desde una perspectiva antropológica y otros desde una postura científica, poniendo, a veces, una barrera ideológica entre el escritor y el lector.
Empero, Abuela Ayahuasca. Medicina vegetal y el cerebro psicodélico de Christian Funder me parece que es un libro muy completo, pues ofrece una radiografía completa de la ayahuasca al mirarla desde lo científico, filosófico, antropológico, conocimiento ancestral y experiencia propia como de terceros.
Una verdadera guía para perderle el miedo al mundo de la ayahuasca.
Fredo Godínez
Gestor cultural, poeta y tarotista. Lector empedernido y apasionado por el Esoterismo y el mundo simbólico. Reseñista de libros, teatro y exposiciones de arte.
Lleva más de 10 años opinando sobre políticas culturales.

