El nombramiento de Ignacio “Nacho” Mier como nuevo Coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Senado, causó polémica y revuelo normal.
Incluso ya hubo quienes se frotaron las manos, con bola de cristal incluida.
Pero el nombramiento está lejos de ser la antesala automática de una sucesión ni una señal adelantada rumbo a 2030.
Mejor que pongan los pies en la tierra y leer entre líneas.
No hay que olvidar primero que Nacho Mier es primo del actual gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier.
Ese parentesco de entrada lo coloca fuera de cualquier ecuación sucesoria inmediata.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha sido insistente —y pública— en su postura contra el nepotismo, lo que cierra la puerta a cualquier intento de continuidad familiar en el poder estatal.
Apostar a otra lectura es desconocer el momento político y las reglas que hoy pesan.
En contraste, el gobernador Armenta dio una muestra clara de madurez política al saludar el nombramiento desde sus redes sociales, sin regateos ni silencios incómodos.
Un gesto que suma institucionalidad.
Simple.
En tanto, el ascenso de Mier en el Senado parece responder menos a una proyección personal y más a una negociación de alto nivel tras la salida de Adán Augusto López Hernández.
La andanada de escándalos que persiguen a Adán, particularmente las acusaciones de vínculos con el grupo delictivo La Barredora, terminaron por volver insostenible su permanencia al frente del Senado.
Si como jefe político en Tabasco se permitió que desde el propio gobierno se incubara un grupo criminal, aun sin probar consentimiento o complicidad directa, el costo político era demasiado alto para un proyecto nacional que busca legitimidad y control.
Todo apunta a que a Adán Augusto se le concedió una salida decorosa, con miras a una embajada que lo mantenga lejos del país, incluso antes que permitir que su grupo siguiera operando con fuerza.
En ese contexto, Nacho Mier no llega arropado por un bloque sólido.
Navegará solo.
Incluso se comenta que detrás habrá otro senador moviendo los hilos con discreción, alineado directamente con Palacio Nacional.
Por eso, antes de celebrar o especular, conviene leer entre líneas.
En política, lo que parece avance muchas veces es contención.
Tiempo al tiempo.
Cambios tropicales
Luego de que tomara la batuta de la Tropical Caliente, Julián Ventosa Tanús, seguirán los cambios a una de las estaciones de más jale en Puebla.
Por ejemplo, ya se mudarán a una de las torres JV, para dejar la zona de la colonia La Paz, donde operó muchos años.
Pero también llegará un director de noticias que llevará la batuta en esta área, la cual necesita una cabeza.
Al menos eso dicen en los pasillos.
Todo indica que en días podría ser nombrado con dicho cargo alguien de fuera para coordinar a todos, sin tanto ruido.
Lo malo, se dice, es que al interior la grilla y disputas por ese cargo se intensificaron, aunque finalmente, al parecer, no será para ninguno de ellos.
Tiempo al tiempo.

