Este 11 de noviembre se detectó una potente llamarada solar de clase X5.1, la cual ocasionó una intensa tormenta geomagnética categoría G4, que ha impactado la tierra desde este 12 de noviembre, provocando auroras boreales en bajas latitudes y posibles afectaciones a telecomunicaciones.
De acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), la llamarada se registró cerca de las 10:04 UTC. Menos de una hora después, los coronógrafos LASCO del observatorio SOHO y CCOR-1 del GOES-19 observaron una eyección de masa coronal (EMC), con una velocidad inicial estimada en unos 1500 km/s, la cual se estimó llegaría a la Tierra el 12 de noviembre al anochecer.
La ESA adelantó que el impacto de la tormenta geomagnética resultante sería severo y podría afectar a satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación, asimismo, informó que el evento no supone un riesgo biológico directo para la población terrestre.
Tormenta G4 generó auroras boreales
Durante las primeras horas de este 12 de noviembre el Centro de predicción de clima espacial de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), confirmó el impacto de la tormenta geomagnética como nivel G3, la cual se intensificó a G4, severa.
En su último informe, notifica una intensidad de G4, la cual seguirá registrándose a lo largo de este día hasta el 13 de noviembre, ocasionando auroras boreales hasta zonas de Alabama y el norte de California.
El fenómeno también permitió que las auroras fueran perceptibles en México, registrándose avistamientos en estados como Baja California, Nuevo León, Sonora, Durango y Zacatecas, hasta la Ciudad de México.
La Universidad Autónoma de México (UNAM) indicó que “no se prevé afectaciones a la salud humana ni a otros seres vivos. Los posibles efectos se limitan a sistemas tecnológicos sensibles”.

