A mis ancestros paternos y maternos, a los elegidos por mí.
A Fany Cuevas por ser canal.
A María del Rayo por resonar el mensaje.
A ti, mujer irlandesa, una forma de rendirte homenaje y darte una flor a modo de disculpa
I
Hace meses, una mujer con la que tuve una relación amistosa intempestiva me hablaba con mucha pasión sobre un trabajo –entre psicológico y espiritual— que andaba realizando: sanar su linaje femenino.
Mi ignorancia del tema, ergo mi incomprensión, no me permitía entenderle de qué hablaba. Incluso decía: para qué hacer eso, primero hay que empezar por los vivos y con uno mismo.
II
Meses después, dos amistades del ámbito esotérico brujeril, en una charla para intercambiar experiencias, conocimientos y fortalecer lazos; hablaban de aprender a sanar el linaje familiar, de sanar heridas familiares con los padres, pues allí reincidían muchas de las carencias del presente.
III
Como regalo de cumpleaños, una de estas amigas chamanas me hizo una lectura de carta astral, una tirada de tarot y una lectura de péndulo; de entres tantas verdades y esperanzas ofrecidas, me dijo: “Tú tienes una tarea este año y es parte de tu misión en la vida: sana tu linaje familiar, tanto del lado paterno como materno.
A los días, los amigos de Editorial Océano México me hicieron llegar el libro: Cómo sanar patrones familiares ancestrales del Dr. Steven Farmer.
Dicen que Dios/El Universo tienen muchas formas de comunicarse con uno, pero a veces uno es el que no capta la señal.
La primera mujer fue, ahora entiendo, probablemente, el primer mensaje que no capté o no estaba listo para ello.
Ahora, el mensaje fue enviado por dos vías con las que estoy aún más conectado: una amiga chamana-tarotista y libros para reseñar.
IV
Ahora bien, ¿qué es la sanación ancestral? Según Daniel Foor[1]:
“es la práctica de conectar con nuestros ancestros y cuidarlos para brindar equilibrio, comprensión y sanación a lo largo de las generaciones. Se basa en la comprensión de que nuestros ancestros no solo forman parte de nuestro pasado, sino que también están presentes hoy, influyendo en el bienestar, las creencias y los patrones de nuestra vida personal, familiar y cultural. Este trabajo nos invita a reconocer y honrar los dones de nuestros ancestros y a reparar las heridas o trastornos que hayan podido heredarse y transmitirse a lo largo del tiempo.”
V
Cómo sanar patrones familiares ancestrales de Farmer es más que un libro teórico o de memoria sobre su experiencia por este sendero espiritual; es una auténtica guía de trabajo para que, paso a paso, la persona lectora tenga su propio proceso.
El primero es comprender qué son los patrones familiares ancestrales: “aquellos rasgos físicos, emocionales, conductuales y psicológicos, tanto positivos como negativos, que has heredado de tus antepasados y que llevas en tu ADN y en tu alma”.
Otro dato interesante en la comprensión de lo que puede ser un ancestro, podríamos decir que existen dos tipos: linaje directo o una persona con la que siempre hubo una conexión espiritual fuerte.
El siguiente paso es ponerse a trazar un árbol genealógico de al menos 3 generaciones atrás de uno: papás, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. Teniendo claro este paso, Steven Farmer propone comenzar a investigar, por medio de entrevistas directas, cartas y demás documentos familiares: cómo solían ser, qué tipo de vida llevaron, cuáles eran las costumbres, en qué época vivieron y qué hechos históricos significativos acontecieron alrededor.
Una vez trazada la parte histórica, toca el turno a la personal, psicológica y conductual: cómo actuaban ante momentos difíciles; eran del tipo creativo, operativo, artístico; había temas tabú; había secretos familiares, por ejemplo: de dinero no se habla, de lo que pasó en tal fecha a tal persona no se habla, etc. Básicamente, buscar el trauma, la herida que nunca ha logrado cicatrizar y siempre causa comezón. Una vez encontrada la raíz de todo, Farmer propone darle voz a lo positivo que cada familiar pudo tener.
Trazado el camino, es momento de comenzar el proceso sanador por medio de técnicas que mezclan el conocimiento chamánico y el mágico-esotérico. Los canales de comunicación son: clarividencia, clariaudiencia, clarisentiencia y claricognición, a través de los cuales se puede canalizar el perdón, sanar las heridas y/o traumas por medio de diversas técnicas como: diálogo ancestral, sanación energética, viajes chamánicos, regresión a vidas pasadas, entre otras. El Tarot, las Runas y la Escritura automática son propuestos como vías para canalizar mensajes de los ancestros. Otro camino para seguir tendiendo el puente con los ancestros es limpiar y visitar su tumba, así como instalar un pequeño altar en casa para honrarlos y comunicarse con ellos. Reconocerlos, validarlos, comprenderlos y perdonarlos es la forma perfecta para lograr la sanación absoluta. Al final, Farmer también propone un proceso para lograr una sanación a las personas que habitaron y caminaron por el lugar en el que habitamos.
Todo esto, afirma Farmer, permite no sólo darle paz y luz al linaje de cada persona, sino limpiar el camino para las generaciones venideras y otorgar equilibrio energético a nivel mundial.
VI
Conforme avanzo por el sendero espiritual-mágico-esotérico, comprendo que aún hay mucho por comprender.
Hemos perdido nuestra conexión con lo esencial, natural y divino.
Construimos una prisión tecnológica y hemos dejado de entender el mensaje que tantos y tantos, a través de distintas tradiciones místicas, han transmitido: amar a los vivos, recordar y honrar a los que han trascendido, y vivir en armonía con el otro y la naturaleza.
Ahora toca comenzar mi proceso con esta guía de Steven Farmer.
Ojalá logremos completar la misión
VII
Cuando el ego danza con la ignorancia, se nubla el corazón y la visión, y a mí me pasó contigo. Tenías razón, mujer irlandesa por simpatía, este camino es necesario y valioso; sólo que no estaba listo para comprenderlo ni entenderlo.
.
[1] “Ancestral Lineage Healing – Ancestral Medicine”. Ancestral Medicine, ancestralmedicine.org/online-course/ancestors. Accedido el 28 de febrero de 2026.
Fredo Godínez
Gestor cultural, poeta y tarotista. Lector empedernido y apasionado por el Esoterismo y el mundo simbólico. Reseñista de libros, teatro y exposiciones de arte.
Lleva más de 10 años opinando sobre políticas culturales.

