Pasarela en la BUAP: terna definida y un presunto delito
La elección en la BUAP ya tiene terna oficial, pero el proceso no solo se recordará por los nombres que avanzaron, sino también por un episodio inédito.
En la jornada hubo un desmayo y la sombra de un presunto delito de falsificación.
Dos hechos que marcan la pasarela universitaria rumbo a la rectoría 2025-2029.
La Comisión de Auscultación definió a los tres aspirantes que pasan a la etapa final: Lilia Cedillo Ramírez, actual rectora que busca la continuidad; César Ricardo Cansino Ortiz, académico en ciencias políticas; y Ricardo Paredes Solorio, opositor reincidente que no se cansa de levantar la mano.
Hasta ahí, el guion iba dentro de lo esperado.
Lo que sacudió al proceso fue lo ocurrido con Rodolfo Javier Zepeda Memije.
Al ser notificado por la comisión de auscultación que no era considerado idóneo, literalmente se desplomó frente a los integrantes.
Pero más allá del desvanecimiento, lo delicado es lo que vino después.
Trascendieron versiones que apuntan a que podría abrirse una investigación en su contra por la presunta falsificación de la firma del doctor José Ramón Eguibar en un documento de 2012.
Si se confirma, ya no estaríamos hablando de un simple tropiezo académico, sino de un hecho de carácter penal que nunca antes había manchado una contienda de este tipo.
Tiempo al tiempo.
Pasos adelante
En tanto, la postulación de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, terminó en lo que muchos anticipaban: fue un distractor mediático.
No se presentó a la entrevista y con ello confirmó que su nombre estuvo más ligado al ruido político que a un interés real por la vida universitaria de Puebla.
Mientras tanto, Lilia Cedillo acudió puntual, defendió su derecho a buscar la reelección y planteó temas de fondo.
Recordó que los compromisos derivados del paro estudiantil de este año se cumplen bajo la supervisión de la Comisión de Mejora, y subrayó que su gestión ya amplió la matrícula de 23 mil a 40 mil estudiantes.
A su favor, sumó además las declinaciones de Odorico Mora Carreón y Eloísa Shengli Chilian Herrera, que se integraron a su proyecto.
Muchos pasos adelante ya lleva.
Por su parte, Ricardo Paredes Solorio vuelve a competir como lo hizo en 2017 y 2021.
Ya le dicen el eterno aspirante.
César Ricardo Cansino Ortiz completa la terna con un perfil académico serio, pero poco conocido en el enorme monstruo que en la BUAP.
Lo que viene
El calendario es claro: el 28 de agosto se formaliza la lista de viables; del 29 al 5 de septiembre habrá actividades de diálogo; y el 6 de septiembre, el Consejo Universitario definirá quién dirigirá la BUAP en el periodo 2025-2029.
Al registro los candidatos iniciarán sus procesos de campaña del 29 agosto al 8 de septiembre para que las votaciones se lleven el 10 de septiembre y la calificación el 12 de este mismo mes.
Por ahora, Cedillo lleva la ventaja y ya falta muy poco.
Tiempo al tiempo.
